Cosas Rotas

Cinco adolescentes  con problemas (Samina, Alberto, Luís, Hamdi e Irma) llegan al Kintsugi Dojo derivados por los servicios sociales. Su maestro, Samuel Aguirre, a medida que los conoce y los introduce en el Karate, descubrirá que todos ellos poseen un don especial para las artes marciales. El Sensei Samuel les enseñará a utilizar el karate no sólo como un medio para fortalecer su cuerpo y su mente, sino como una forma de entender la vida y enfrentarse a sus dificultades con valentía, humildad y honor. A través de este aprendizaje, de la profunda amistad que surge entre ellos y de las aventuras que vivirán juntos, harán descubrimientos sobre sí mismos y sus compañeros que jamás habían imaginado. En este primer episodio, el grupo, a pesar de sus divergencias iniciales, acabará uniendo sus fuerzas para defender a uno de sus miembros del acoso al que lo somete una banda de matones.

IV. Tercer Kyu: el vigor

IV. Tercer Kyu: el vigor

Cosas RotasIV. Tercer Kyu: el vigorA la semana siguiente, se celebró el examen. No hubo sorpresas. El resultado fue brillante, como siempre. Los cuatro compañeros habían conseguido el grado con la máxima puntuación. La euforia no fue la misma que cuando estaba Irma,...

III. Cuarto Kyu: la energía

III. Cuarto Kyu: la energía

Cosas RotasIII. Cuarto Kyu: La energíaLas clases continuaron con la dureza y exigencia que había anunciado el Sensei, decidido como estaba a desarrollar todas las habilidades de sus alumnos. Tres meses después, estas habían mejorado exponencialmente. Aunque hacía ya...

II. Quinto Kyu: el amanecer

II. Quinto Kyu: el amanecer

Cosas RotasII. Quinto Kyu: el amanecerEn los sucesivos entrenamientos, al Sensei le asombró la rapidez con la que aquellos chicos con tantos problemas asimilaban los conocimientos y asumían prácticamente sin quejas la dura disciplina del karate. Jamás había tenido...

I. Sexto Kyu: la inocencia

I. Sexto Kyu: la inocencia

Cosas RotasI. Sexto Kyu: La inocencia—Adelante, podéis pasar. Los cinco adolescentes obedecieron cohibidos, pisando la resplandeciente madera del dojo con sus pies desnudos como si temieran que se fuera a hundir bajo sus pies. Su actitud temerosa no estaba reñida con...